jueves, 19 de abril de 2012

¡Muera la inteligencia! ("Omenaje" a José Ignacio Wert)

La verdad es que los diversos autores de esta bitácora estábamos paulatinamente empezando a dejar de sorprendernos de las cada vez más desquiciadas decisiones del des(Gobierno) pepero. Que conste que en 20años nunca nos habíamos engañado con ellos, que teníamos la certeza desde el "kilómetro cero" de su mayoría absoluta que este y no otro era el plan: el secuestro y posterior despiece de la siempre tibia democracia española y de todo aquello que oliera a derechos y conquistas sociales, y la descarnada búsqueda -a partir del despiece- de nuevas oportunidades de negocio para familiares, amiguetes y afines.

Aun así, es de ley reconocer, el meritorio papel que, en la puesta en escena de la farsa, está teniendo (todo y su verdadera naturaleza de factótum de La Alemana) ese simulacro de mesías barbado de tintes churchillianos (ya saben: "blood, toil, tears and sweat") que responde al nombre de Mariano; un profeta que también viene a salvarnos de "nuestros" pecados (el despilfarro ese al que, según dicen, nos hemos entregado como paganos -y nunca mejor dicho-); salvación que M. opera mediante control remoto y notas de prensa (¿para qué el sanedrín parlamentario?); y un mesías, para finalizar, cuyos dogmas, mantras y pretendidas soluciones (todo y su origen material monetario), se acaban rigiendo por la creencia y la fe ciegas, y que para más inri, en vez de entregar su vida por todos nosotros, prefiere entregar las nuestras para salvar su c... redibilidad ante los mercados. ¡Pásate la palangana, Pilato!

Y así pasábamos los días, felizmente amodorrados en esa dinámica de "nuevo asalto financiero a la deuda soberana/nueva improvisación (sic) en forma de recorte", y nueva ráfaga de prensa modelo "que sí, que esta vez nos hemos ganado la confianza de los mercados". Y el general Mariano, a la manera de Custer, volviendo una y otra vez a salvarnos del temido rescate financiero.

Un guion que cambiaría radicalmente con la draculiana aparición el lunes pasado de José Ignacio Wert, el hombre tras cuyo paso no volverá a brotar la inteligenciaLo recordarán, el día anterior había sido la efemérides -100 años- del hundimiento del Titanic, y Wert había convocado a una reunión a los diversos consejeros de Educación autonómicos. A la salida se dieron a conocer las siguientes medidas, un verdadero naufragio, el ladino remate a la sobredosis de dolor:

anpiazion en un 20 de la ratio atual de alunnos por aula en la atualidaz es de 25 estudiantes en pimaria i de 30 en secundaria i un aumento de la caga oraria de los pofesores del 20 en eso i vazillerato y del 25 en pimaria conjelazion en 1200 oras letivas de los estudios de formazion pofesional que no pasaran a ser de 2000 oras asta el curso 20142015 y la eliminazion de algunos conpementos salariales que covan los dozentes no ovligar a los intitutos a inpartir mas de un vazillerato si asi lo deziden i a ce cada zento cuva con sus popios recursos los pimeros 10 dias de vaja lavoral de un dozente
el ministo descarto ce tales recortes pudieran afeitar a la calida de la enseñanza
Como ve, señor ministro, hemos decidido también nosotros aplicar algún que otro recorte lingüístico a sus medidas (tal vez, quién sabe, incluso proféticamente). Nosotros tampoco creemos que ninguno de ellos afecte en demasía a la calidad de nuestra lengua (a fin de cuentas, hemos respetado la ñ). Y todos tienen su lógica, porque ¿para qué b y v, si con una basta?; ¿o y e i, si con esta última es suficiente?; ¿para qué la h?; ¿o diptongos, acentos, mayúsculas y signos de puntuación?; y no digamos grupos consonánticos impronunciables para La Alemana. Aun así, hemos querido compensar el tijeretazo con ciertas medidas racionales: la j siempre para el sonido [x], y la z, para el sonido [θ]. Si encuentra faltas de ortografía puede empezar a buscar culpables. Los mejores suelen ser los docentes, un colectivo que a poco que dure su acoso y derribo pronto pasará a ser considerado una rama más del movimiento antisistema.

Ahora sin guasa. Mire, señor Wert, el más novel de los docentes sabe que un año de despropósitos en política educativa deja secuelas en los 4 ó 5 cursos siguientes. Pero nunca nadie había llegado ni, créanos, llegará al verdadero acto de genocidio educativo irresponsable que busca promover usted. Porque cualquiera que haya estado en esto de la enseñanza en los últimos treinta años años (justo los que hace que usted no pisa un aula, siquiera de universidad), no sólo educadores, sino alumnos, padres e incluso el personal administrativo y de mantenimiento, saben que cualquiera de sus iluminadas medidas afectarán, y mucho, a la calidad de la enseñanza (su panfleto no hace referencia alguna a la lucha contra el fracaso escolar) y a la calidad de vida de docentes y alumnos, y que sus perversos efectos serán lamentablemente visibles durante generaciones.

En fin, os dejamos este breve discurso -quien sabe ya si elegíaco- de una manera de entender la enseñanza para la que, desgraciadamente, cada vez parece quedar menos espacio en nuestro país (gracias, maestro Aristarain, gracias, maestro Luppi, por tan brillante lección). Sirva de homenaje para los sufridos docentes de este país.



Addenda: Asimismo, os dejo un interesante link sobre las últimas embestidas de Wert, esta vez contra el mundo universitario. Seguiremos informando:
http://www.lavanguardia.com/opinion/articulos/20120419/54284946961/susana-quadrado-el-jardinero-wert.html

2 comentarios:

  1. Excelente película. Excelente toma. Excelente Luppi. Excelente Aristarain (director y también guionista de Lugares Comunes junto con Kathy Saavedra, ahí es nada).

    Excelente entrada, Maese Nadie.

    Y a Wert, ni siquiera un suspenso: un Muy deficiente de los de antaño, de los de los años setenta, donde nos quiere llevar a todos.

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  2. Te robo las intenciones para postear el corte.

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