miércoles, 1 de diciembre de 2021

roble

aprendió a protegerse de los sueños. abrió los ojos y emplazó a la realidad con un silbo sordo de unicornio. firme como un roble, desmintió a la belleza cuando lo atormentó el deseo. no lo envenenó la mentira ni lo amargó la verdad.

despreció pathos y patías sin negociar con la Parca. ningún infortunio socavó sus raíces. no lo conmovieron las lágrimas, no lo abatió la injusticia. aplacó la furia y cultivó el olvido, haciendo de su pasado futuro imperfecto.

domingo, 7 de noviembre de 2021

estación término

en el fondo, todo tu viaje fue espera, con la meta siempre en mente, y el temor al instante en que tendrías que bajar del tren para enfrentar lo desconocido.

pasajera metódica, aprendiste a lidiar con retrasos, apreturas, averías y descarrilamientos. las prisas no iban contigo, así que te dejaste engatusar por la discontinua partitura de andenes, túneles y cambios de agujas, dejando espacio para la lectura, la taciturna camaradería de los tragos a gollete o algún amor de vía muerta. nunca contemplaste pagar billete, pero te manejaste con acierto en el reto de esquivar al revisor.

viernes, 1 de octubre de 2021

soledad, muchedumbre

Amuchamiento, cortesía de Martín Medrano
paradójica, porosa,
          repleta soledad,
la del misántropo
que vive en la ciudad,
enseña en un instituto,
se desplaza en transporte público,
puebla su ocio de teatros
         cafeterías o plazas,
y cuando vuelve a casa,
se sueña dibujando
           muchedumbres
              con un lápiz
                 de silencio.

Más sobre el arte de Martín Medrano:

miércoles, 1 de septiembre de 2021

direcciones

Imagen cortesía de Alma Estela M.-M.
la dama de cartón-glicerina y ojos de pistacho vuelve a casa de madrugada. abre la puerta, se descalza y danza y danza con frenesí giróvago. descorazonados labios de secas preguntas-sin-respuesta le espetan: ¿qué voy a hacer el día que te hartes de mí? trabajo-cansancio-fracaso. ninguna estrella ilumina la senda que conduce a la esfinge de nuestra intimidad. en la televisión, un clásico del cine negro, con sus ángeles con caras sucias y su tableteo de metralletas. un par de policías barajan ocio y deber en la cálida penumbra de una barra americana. Mesalina García llena los vasos atenta a la lumbre de los corazones. su mirada es un silencio eléctrico que eriza los bigotes de los gatos bajo la lluvia venérea. calle Melancolía emergiendo cual fatamorgana alojada en la memoria. no podrás odiar si de verdad has amado. una vez te atrapen el recelo y el rencor, sentirás odio, pero de ti mismo. rehacer nuestras vidas a través de sorbos largos de ginebra y pequeños poemas tuétano escritos con lápiz de ceniza. perdida en el laberinto de la Historia, abres su libro y lo volteas. caen de sus páginas un héroe maldiciendo su gloria, un obrero despreciando su salario y un artista renegando de su legado. pero ni un coloso conseguiría soltar al rey, a resguardo de la gravedad en la alígera futilidad de sus ocupaciones. hay estancias en mi mente que jamás has hollado, como umbrales en la tuya que lamento haber cruzado. mi cuerpo es una flecha a la que le nacieron ramas, reviradas como sueños. trepas por ellos hacia ese reflejo lejano donde nada se pierde ni se merece, sino interferencias.

domingo, 9 de mayo de 2021

provisional

hasta que el nudo se deshaga igual que se ha hecho.
(Luis Martín-Santos)

agua de depósito y tuberías de plomo, humedades en paredes y techo, suelo hidráulico desvaído, 
mobiliario años sesenta, ventanal de galería con la madera astillada: después de tantos años, y a la espera del siguiente viraje, el destino -que no el azar- le reintegra a la casa que le vio nacer. la fría lentitud de las primeras noches lo reafirma en la provisionalidad del lance, y en lo disparatado -a pesar de las incomodidades- de plantearse una reforma.

días más tarde, instaladas las niñas, acortan la sobremesa para estrenar las acuarelas y témperas recién compradas. en un alto en su inspiración, la mayor repara en una junta levantada en el tosco empapelado puesto por los últimos inquilinos. sin esperar al consentimiento o la regañina paternos, se pone a rascar y estirar con midriática impaciencia, hasta que -¡abracadabra!- resurge a la luz el estampado de los abuelos. tras la sorpresa inicial, comienza el interrogatorio filial al padre, en un gozoso parloteo especular de infancias que adquiere su máxima policromía conforme se filtra del subconsciente la materia de los sueños.

domingo, 4 de abril de 2021

la reina

sale a la terraza del palacio y una vez más se rinde al armónico conjunto que se abre ante ella. el trémulo vaivén de la luz recién nacida del horizonte, el lento descender de los veleros por el río, la acompasada brisa de los flabelos: signos de la consumación del tiempo. cuando él posa las huesudas manos sobre su cintura, ella se deja estrechar con languidez. dedos, lenguas y sexos se deslizan como arena añorada del desierto y su ley inexorable.

miércoles, 3 de marzo de 2021

22.22 Potsdamer Platz

Das 11. Gebot heißt: Laß dir nicht verblüffen.
("El undécimo mandamiento
es no dejarse deslumbrar.")
(A. Döblin)

la primera impresión irrumpe entre las nubes: deslumbrante, verde, vasta, pausada Berlín.

aeropuerto de Tegel, frente a la cinta transportadora. ¿qué metódico azar te ha traído hasta aquí? con su salida de la prisión de Tegel, se inicia la odisea macarra de Franz Biberkopf, drückte den Rücken an die rote Mauer und ging nicht. pero tú, ¿qué vienes buscando? tal vez nada. cúmulo de despropósitos, mi vida es un relato con el narrador en fuga. Alexanderplatz -> Reichstag -> Puerta de Brandemburgo -> Checkpoint Charlie: el taxista desgrana complacido los lugares que avivan el fuego de tu imaginación, aquel que encendieran Döblin, Isherwood, Wenders o Bowie: heridas abiertas por el deseo que ojalá cicatricen en Berlín. "Potsdamer Platz, better by night. its blue and red lights. don't miss it". Warum nicht?

martes, 23 de febrero de 2021

Rosa de Foc

palabras no dichas, noches jamás vividas, voces ahogadas frente a la orilla, días tiznados para siempre. 

acción, reacción, coerción. el ojo de cristal vigila tus pasos en la penumbra. un cerebro de bolsillo hace lo propio con tus emociones. hurgaré en tu odio, echaré gasolina a tu hartazgo. seré cómplice de tu silencio y me pondré de perfil.

viernes, 1 de enero de 2021

1 de enero

Imagen cortesía de Alma Estela M.-M.
¿y qué esperar del nuevo año?

un rimero de recuerdos con olor a ropero viejo. una amistad reanudada y alguna puesta de sol memorable. la inspiración de librerías, bares y museos. la mirada de tu hija insuflándote confianza. un amor imposible y velero atracando en tus sueños. la constatación de que nada es eterno... ni del todo efímero. de que la muerte, acechante y vana, volverá a extraviarse en las calles de Gràcia.

Ruleta rusa