Se desayunaba ayer el Manco tan tranquilamente sus
fartons con horchata de todos los martes, cuando le llegó al móvil un correo con el texto adjunto abajo reproducido, correspondiente al primer párrafo de un ya "célebre" artículo de Juancho Armas Marcelo sobre el
derby del pasado domingo. El Manco, cuya avidez para con la lectura, alcanza incluso -como bien sabéis- los papeles rotos de la calle, no pudo ni quiso refrenar su natural costumbre, y lo cierto es que muy caro le podían haber salido querencia, leída y desayuno a nuestro sin par amigo, de no haber sido por la casual aparición de Telémaco, quien a duras penas pudo extraer del gaznate del complutense el homicida
fartó que, como consecuencia del desmesurado ataque de risa resultante de la lectura del engendro cavernario, amenazaba seriamente con asfixiarle. En fin, aquí os dejamos el fragmento. Y un consejo de amigo bloguero. Dada su comprobada toxicidad, procurad tener la boca desocupada y una palangana a mano cuando lo leáis: