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lunes, 1 de septiembre de 2025

Galway

Cast a cold Eye
On Life, on Death.
(W. B. Yeats)

cruzar el país desde Dublín tras la inesperada vorágine del 5 Naciones, en la súbita necesidad de un cambio de aires, ¿pero por qué los de este cielo encapotado, ceniciento y frío, cíclope sin luz en tris de desplomarse? caen con rabia las primeras gotas y la ventolera arrecia sin cuartel. mientras las velas de Eyre Square se hinchen orgullosas, un heroico paraguas paga con su vida la impericia de una joven. veo, veo, ¿qué ves? la policromía desvaída de las fachadas de la ribera, un rifirrafe entre salmones en la terminal de autobús, el acuaplaneo de un escarabajo al tomar el puente tras la catedral, la omnipresente turbulencia cadmio-cianofícea de qué: ¿río, canal, lago, mar? ¿cómo orientarse en el laberinto acuoso de Galway, espejo del mío propio? tentar a la suerte rebautizándola Molly. ¿qué estará haciendo ahora? ¿con quién? ¿llevará todavía el colgante con el corazoncito de mármol verde? insólita sobremesa la de ayer, sesión de espiritismo celta entré melé y melé, quise tirar de ingenio y salí trasquilado. ¿por qué todo se aleja cuanto más cercano parece? ríndete ya, jamás alcanzarás esa playa en esta desolada tarde de domingo de finales de invierno. calado y frustrado, un islote en una isla, me devuelvo al redil del B&B, sin decidirme entre el asombro o la aversión ante semejante estética carcamal de papel tapiz, moqueta y crujidos de somier de muelles como hilo musical.

sábado, 13 de julio de 2013

Autorretrato ajeno

¿Fluir de nubes de media tarde o
espejo de la conciencia? Blow-Up! 
"Tiempo celestial realmente. Si la vida fuera siempre así. Tiempo para jugar al fútbol. Partido tras partido. Fuera de aquí, pillastres. Prohibido jugar a pelota. Cero a cinco. El Matador rompiendo con un endiablado chut las nubes de la lechería de la señora María. Y las tibias que partíamos cuando salía a jugar el Flaco serafín desdentado. Ola de calor. Infancia. No durará. Siempre pasando, la corriente de la vida, aquello que perseguimos en la corriente de la vida nos es más caro que todo lo demás.

Disfruta ahora de un baño: limpia tina de agua, fresco esmalte, la suave corriente tibia. Esto es mi cuerpo. Preveía su pálido cuerpo reclinado en él del todo, desnudo, en un útero de tibieza, aceitado por aromático jabón derretido, suavemente lamido por el agua. Veía su tronco y sus miembros cubiertos de oliolitas y sosteniéndose, subiendo levemente a flote, amarillo limón: el ombligo, capullo de carne: y veía los oscuros rizos enredados de su mata flotando, flotante pelo de la corriente en torno al flojo padre de millares, lánguida flor flotante."

(Ulises, James Joyce, trad. J.M. Valverde, texto modificado.)

lunes, 1 de julio de 2013

onirombligo

augurio, anhelo, delirio, narcosis o reto histriónico exasperado? lectura azarosa del ulysse enfundado en una camiseta de rugby mugrienta de verde, con su trébol, su desencanto, su aquiescencia o su perversidad, cumplidamente ebrio, de qué, de sombra o de dolor, de inercia, de paraguas humillados y grotescos gestos de ordinaria heroicidad, tal vez de yeats o de wilde, del benbulben, de sandymount o del más balbuceante cuchulain del temple bar, de botas agujereadas que escrutan en la punzante indiferencia onanista de kinch, o quizá de güisqui, de ese güisqui que por extraño fervor agnóstico permanece todavía -después de tantos años- ardiente, irredento, virginal en el oscuro ombligo de la sacristía...

miércoles, 2 de mayo de 2012

Correspondencias #2

Ya advertía el inefable e irrepetible cantor Ezra Pound que cualquier idiota podía rastrear paralelos entre el Ulises de Joyce y la Odisea homérica. Para muestra un botón, el siguiente ejercicio de corta y pega con imagen alusiva. Traducciones de José Alsina y de José María Valverde, respectivamente: 

viernes, 23 de marzo de 2012

Booze, birds, fast cars... and football, of course

En estos tiempos de futbolistas modélicos con reportero gráfico de guardia presto a la inmortalización efímera de todo tipo de actos benéficos, de arrumacos con divas del pop o la televisión "aptos para todos los públicos", o bien de pectorales y tabletas de chocolate con leche extrafino; en estos tiempos "triviales como un baile de disfraces" -gracias, Joaquín-, en los que un futbolista encontraría más severa recriminación pública en el hecho de echar un pito semiclandestino que en el de empalar, descuartizar y estofar aux fines herbes a algún miembro de la familia i-real, resulta vivificante volver la mirada -por supuesto, sin ira- a aquellos no tan lejanos tiempos del tránsito entre los sesenta y los setenta, a aquella generación irrepetible (en lo ético, lo estético y lo erótico) de futbolistas de desgarbado porte, rotunda melena y elegante rudeza en el juego, solo equiparables a las melenas y la ruda elegancia desgarrada de los héroes del pop-rock de aquella misma época. Y entre todos aquellos ídolos del balón, nadie tan representativo como el indomable "chico de Belfast", "el quinto Beatle": George Best.

sábado, 17 de marzo de 2012

Lá Fhéile Pádraig

O Día de San Patricio, patrón de Irlanda. Hace ya casi veinte años que por estas mismas fechas o tal vez un poco antes (ni en uno ni en otro dato se ponen de acuerdo los diversos autores de esta historia), tuve el enorme placer de vagar, callejear, triscar por este inolvidable país, y de dejarme seducir por él. En el absorto y caprichoso cofre de la memoria permanecen el singular bullicio dublinés y sus gentes y, por supuesto, los atestados pubs, pero sobre todo la profundidad de los overcast skies (esos días grises, lluviosos y ventosos, que son la legítima materia de las tierras del oeste), la bruma interior en un solitario y atribulado domingo de Galway, la niebla impenetrable estrechando el paso por Connemara, los embates del mar, las hendiduras entre las rocas en la atolondrada búsqueda del último rincón del mundo en las Islas de Aran; y la llegada a Sligo, con su algarabía apacible, y cómo de repente, como en un prodigio, cosa de santos o tal vez de duendes, los cielos se despejan y aquella belleza bravía se torna indolente, alegre y clásica, y concede su permiso a la caminata por el legendario país de Yeats.


Sirvan así de humilde homenaje estas fotografías ya desvaídas de aquel instante ahora rememorado, así como la reproducción en la propia voz del poeta de una de sus, merecidamente, más populares composiciones, ubicada en aquellos parajes.



Por otra parte, hoy es sábado y si hoy es sá... esto es ALGO MÁS QUE RUIDO y su tercera entrega, "I am the resurrection", de Stone Roses, que viene que ni pintada, una vez anunciada la vuelta a los escenarios de este combo mancuniano.

jueves, 1 de marzo de 2012

Penny's lane

Ya va para una semana que coincidimos en este espacio, y dado lo efímero de tantas cosas a las que he dado inicio a lo largo de mi existencia, creo que ya va siendo hora de entregarse a la confidencia, cuando no a la confesión... de la inestimable colaboración de mi querida Penélope en la elaboración de esta bitácora impresionista. 20 años de espera dan para mucho y no todo iba a ser tejer y destejer una y otra vez el maldito tapiz... así que Penélope aprovechó para convertirse en una experta en todas estas cuestiones de las llamadas nuevas tecnologías.
Hoy me gustaría que fueran sus ritmos, su pasión y sus presagios los que poblaran estas páginas. Es lo mínimo que puedo hacer para agradecerle tantas cosas. Por ello, lo que sigue, es atribuible a su gusto exquisito:


"His own identity was fading out into a grey impalpable world: the solid world itself, which these dead had one time reared and lived in, was dissolving and dwindling.
A few light taps upon the pane made him turn to the window. It had begun to snow again. He watched sleepily the flakes, silver and dark, falling obliquely against the lamplight. The time had come for him to set out on his journey westward. Yes, the newspapers were right: snow was general all over Ireland. It was falling on every part of the dark central plain, on the treeless hills, falling softly upon the Bog of Allen and, farther westward, softly falling into the dark mutinous Shannon waves. It was falling, too, upon every part of the lonely churchyard on the hill where Michael Furey lay buried. It lay thickly drifted on the crooked crosses and headstones, on the spears of the little gate, on the barren thorns. His soul swooned slowly as he heard the snow falling faintly through the universe and faintly falling, like the descent of their last end, upon all the living and the dead".


Ella misma os deja el enlace a la versión audiovisual por si sois de aquellos a los que os sale una ligera urticaria ante la mera presencia de unas cuantas letras juntas...
http://www.youtube.com/watch?v=z6FGIaWaQxA

...así como el enlace a un artículo en el que se analiza el joyceano concepto de epifanía alrededor del original escrito y la versión fílmica de Huston.
http://fp.chasque.net/~relacion/0604/epifanias.html

domingo, 26 de febrero de 2012

Men of destiny, de Jack B. Yeats


Se trata de una pintura que lleva tiempo acompañándome, desde que la viera por primera vez en Dublín's Fair City hace casi 20 años. Lo que sigue es la descripción que hace la propia National Gallery of Ireland. La mía la llevo grabada en el corazón, en la memoria y en mi propio destino:

Men of Destiny (oil on canvas, 51 x 69 cm) was painted in 1946. With this richly-coloured and nostalgic depiction of Sligo fisherman - fastening their boats - Yeats remembers men who had left their daily employment, at various times, to fight for freedom. Yeats has been typically economical in his description of the figures, and the masted boat in the background.

The painting is alive with exuberant colour, including royal blue, indigo, and various greens and heightened with vermillion, lemon yellow and white. The colours of the sky are echoed in the foam of the dark sea and amongst the more vibrant colours of the headland.

sábado, 25 de febrero de 2012

Piratas...

He apandado de otro blog esta imagen para mí desconocida de Stephen Dedalus con pose pirata / princesa de Éboli. La verdad es que mola.


Por cierto, en esta autoimpuesta prisión en que he convertido este sábado (a pesar de la tentadora atmósfera preprimaveral), el único descanso para la mirada es la estampa, a través del vetusto ventanal, de una ingrávida, decadente y hermosa manzana interior en la que destacan sobremanera un andamio destartalado y un orgulloso ciprés (¡qué precisa, bella y cruel metáfora de la vanidad de este país!, estimado Dedalus).

Ruleta rusa