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martes, 7 de febrero de 2017

el alba de Penélope

Imagen cortesía de Penélope
Elle est retrouvée!
Quoi? l'éternité.
C'est la mer mêl'ee
Au soleil.
(A. Rimbaud)


se me antojaba que la muerte 
sólo era un paso más
para seguir viviendo,
en aquella hora marina
en que las yemas de los dedos
deletreaban la eternidad
en el alba de tu cuerpo celeste

domingo, 8 de enero de 2017

els capvespres de Penèlope


                                                aquell temps d'imminències
                                                en què ni el fred
                                                            ni el dolor
                                                            ni la foscor,
                                                ens feren oblidar
                                                que el crepuscle
                                                            estava de part nostra *                                               
(Imatges: Penèlope; tema musical:
"String Reprise / Treaty", Leonard Cohen)

* ("Los atardeceres de Penélope": aquel tiempo de inminencias 
/
en que ni el frío / ni el dolor / ni la oscuridad, / nos hicieron olvidar /
que el crepúsculo / estaba de nuestra parte)

lunes, 21 de noviembre de 2016

el otoño según Penélope

Imagen cortesía de Penélope

como un olivo en el centro de la lluvia, afirmada en sus raíces, apenas salpicada por este silencio expectante de aurora laboral, café cortado e incertidumbres azules, se guarece del gris pasar de nubes y viandantes, que le devuelven las sombras de tantos otros rostros, torsos, promesas sine die,
                   ahora que ha olvidado dónde arraigan
                               el sueño, la vigilia o los lebreles de la muerte,
                   ahora que
                              -veintiuno de noviembre-
                   la memoria eleva su ramaje perenne
                       hacia el hallazgo,
                                    la visión,
                                       la creación del vacío...

lunes, 7 de noviembre de 2016

los atardeceres de Penélope

Imagen cortesía de Penélope
Penélope,
ahora que la tormenta amainó,
y que el viento devolvió
a su casilla
sirenas, naves y horizonte,
tan solo resta desearnos
(con los pies desnudos
sobre la penumbra)
que el sol jamás
alcance el ocaso
en nuestros atardeceres

domingo, 8 de mayo de 2016

el camí

No pot ser més afinat el seny si
si ens empeny sempre a caminar més lluny; no
no entenc les fulles, les flors i els fruits si
si no ens porten algun missatge; no

no em sembla just recomençar si

si tot ha d’arrelar en una por; no
no crec possible de conviure si
si no creiem en la veritat: no

cal que sigui cap déu, pot ser el camí

mateix o la frontera del camí
o algun indret o el límit del destí

o el pensament de no trobar destí;

pot ser només posar-se a fer camí
o asseure's a la vora d'un camí.

        "Nil avall", Joan Brossa


("el camino": No puede ser más afinada la sensatez si / si nos empuja siempre a caminar más lejos; no / no entiendo las hojas, las flores y los frutos si / si no nos traen algún mensaje; no // no me parece justo recomenzar si / si todo ha de arraigar en un miedo; no / no creo posible convivir si / si no creemos en la verdad: no // es preciso que sea ningún dios, puede ser el camino / mismo o la frontera del camino / o algún lugar o el límite del destino // o el pensamiento de no encontrar destino; / puede ser sólo ponerse a hacer camino / o sentarse en el borde de un camino. // "Nilo abajo", Joan Brossa)

(entrada cortesia de Penèlope)


viernes, 21 de marzo de 2014

La herida de Penélope

Musisz opiewać okaleczony świat.
Patrzyłeś na eleganckie jachty i okręty;
jeden z nich miał przed sobą długą podróż,
na inny czekała tylko słona nicość. [...]
Opiewaj okaleczony świat
i szare piórko, zgubione przez drozda,
i delikatne światło, które błądzi i znika
i powraca.

 (Debes alabar al mundo herido.
Mirabas yates y barcos,
uno de ellos tenía que emprender un largo viaje,
al otro le aguardaba la salobre nada. [...]
Alaba el mundo herido
y la pluma gris perdida por un mirlo,
y la luz delicada que vaga y desaparece
y regresa.
-"Intenta alabar al mundo herido", Adam Zagajewski, frag.-)

domingo, 27 de octubre de 2013

La odisea de Penélope

Pero no debo herirte...

Pienso en amor y algo tus labios hiere,
pronuncio luz y lejos gime el día;
algo que mata el corazón oculta,
algo que entre el amor yace y de pronto
puede matar, herir cuando no quiero.

Cuántas veces he dicho vida y cuántas

tal vez muerte escondía sin saberlo,
cuántas habré cegado la esperanza,
cuántas, creyendo luz, habré arrojado
palabras, piedras, sombras, noche y noche
hacia el sol que amo tanto.

("Pero no más allá", J. Á. Valente -frag.-)

viernes, 7 de septiembre de 2012

Sunny Afternoon

Woman's secret, curioso lugar en el que citarse con el consorte, pero así las gasta Penélope, de tal modo que hacia aquel original punto de encuentro se dirigió Nadie, con su astucia y su impetuosidad a cuestas, y esa imperturbabilidad que solo puede ornar la mirada de quien en un tiempo mitológico saliera indemne de los encantos de Calipso, Circe o Nausicaa. ¿En verdad alguien podía pensar que Nadie se fuera a arredrar en una simple tienda de lencería femenina, allí donde otros muchos (fuera por masculino pudor o voyeurismo desvergonzado irreprimible) perecerían?

Aunque tampoco os penséis que el rendez-vous fue un paseo militar. Porque fue ver Penélope a Nadie y seguir a lo suyo, reina también allí -¡cómo no!- del gineceo (por cierto, sutilmente decorado esta temporada en edénica evocación campestre británica). No en vano, Penelope, a su generosidad y fidelidad probadas, une una meticulosidad en todo su hacer a veces sencillamente exasperante. De ahí que Nadie se armara de un arsenal de paciencia y se tomara su tiempo, dejando que el pájaro de la mirada languideciera sin mayor avidez entre los sujetadores, braguitas, tangas, picardías, tops, pijamas tan elegantes como sexys, hasta encontrar uno (coronado por la simpática imagen que preside esta entrada) en el que dejar reposar al passer.

viernes, 6 de julio de 2012

Mermelada de higos "à la Pénélope"

Andaba la redacción un tanto revuelta ayer, con un virus dando vueltas por las diversas estancias, infame virus llamado tedio, estival para más señas, con sus gafas de sol y su bikini de rayas, hasta que a cierta hora imprecisa de la tarde todos hemos coincidido en observarnos como a través de un gajo de mandarina. Nos hemos proyectado en un futuro imperfecto, concretamente el de las diez y media de la noche de autos, y nos hemos elevado hasta ese cielo ebullescente, de labios de mermelada, que se apuntaba en toda su tormentosa lujuria; aunque sin osar hollar las sombras, dejándonos herrar por el sopor delincuescente, por una dejadez melancohólica, corolario unívoco de mosquitos tempraneros, al tiempo que Estragon calafateaba las grietas y los bosones, impidiendo para siempre el vuelo de nuestras ocres miradas por la miríada de latidos estelares que algunos herejes llaman dios.

domingo, 15 de abril de 2012

τα μάτια της Πηνελόπης (Los ojos de Penélope)


"-¿Te has dormido, Penélope, y tienes tal pena en el ánimo?
Sabe, pues, que los dioses que viven dichosos no quieren
que solloces ni penes..."

"Y del sueño la hija de Icario
despertó, y se sintió el corazón renacer de esperanza
porque claro le fue entre las sombras nocturnas el sueño."

domingo, 11 de marzo de 2012

Reaparición de lo heroico

Supongo que ya conoceréis este poema de mi admirado José Ángel Valente...


La flor de los pretendientes y las buenas familia
en los salones espaciosos.
Y ya la guerra de Troya terminada
de tiempo atrás. Los hombres que allí fueron,
los sonoros navíos, el caballo mortífero,
vagas patrañas de la ideología.

Cómo puede esperar Penelopea.

Quien tenga una esperanza ocúltela,
pues el tiempo es de tibia descreencia
bien templada para la ocasión,
y la palabra más pura en los salones
sin tanta servidumbre a lo pasado.

Reunámonos, pues, para cruzar apuestas
sobre el futuro que nosotros somos
y olvidemos el arco, el duro arco del rey,
aquel objeto pesado y anacrónico
que la sentimental Penelopea
aún tiene por sagrado.

Así habló
y así se alzó entre todos Antínoo,
flor de los pretendientes y las buenas familias,
joven experto en lenguas extranjeras,
hábil en la ironía y el pastiche.

Rió la concurrencia con dulzura
y se sintieron más en el meollo
del capital asunto
todos los pretendientes de provincias.

Pero ya el harapiento vagabundo,
el huésped no aceptado,
impuesto por el hijo de la reina,
acariciaba el arco.
                     Así templó la resistencia
de la tenaz materia.
                      Tocó la flecha amarga,
hizo vibrar la cuerda poderosa
con un rumor distinto
y un tiempo antiguo vino en oleadas
de hosca respiración hasta los hombres.

Tomó Antínoo una copa entre sus manos
y alzola en medio del festín.

Estaba tenso el arco.
Un dios de torva faz medía los segundos.
La saeta partió veloz,
certera. Atravesó su punta
la garganta de Antínoo y salió por la nuca.
Un chorro espeso
de irreparable sangre vino
a las fauces del muerto.

Flor de los pretendientes,
irrisorio despojo,
entre el vaho animal de la hermosa matanza.


A la hora de hablar de Valente -"maestro de la fulgurante aparición de la palabra", en acertado epíteto de Andrés Sánchez Robayna- parece obligada la visita a esos lugares comunes por tantos conocidos del silencio, la memoria o la materia (huellas por él mismo dejadas en diversos ensayos, artículos, lecturas o entrevistas), aunque como sucede con todo poeta mayor, nada puede sustituir la experiencia directa del tránsito por sus poemas, del dejarse caminar por ellos. En esa inacabable interrogación al desierto, en esa travesía alrededor del vórtice del origen, desde el inolvidable "Serán ceniza" hasta el postrero "Cima del canto", palpitan los ecos de unos versos nutridos en la entraña del lenguaje, y en los que la experimentación deviene experiencia y, por supuesto, existencia más allá de la vida o la muerte, de la pura posibilidad, la carne o la redención.

Os dejo asimismo (por cortesía de Penelopea), un enlace a un blog en el que se habla de la relación de Valente con Almería:

Y también un nuevo enlace a uno de mis artículos preferidos de Valente, "Perspectivas de la ciudad celeste", en el que el apunte lírico sobre la ciudad de Almería -surgido a partir de la visión desde la azotea del propio domicilio-, prosigue con la descripción de la vida ciudadana, que se diluye en el recuerdo del protagonismo jugado por la ciudad en el desarrollo de la mística sufí y la evocación de aquel intenso clima espiritual, sin por ello obviar la denuncia por la degradación y el abandono generalizados del patrimonio histórico por parte de unas instituciones empeñadas en vivir de espaldas al pasado.



jueves, 1 de marzo de 2012

Penny's lane

Ya va para una semana que coincidimos en este espacio, y dado lo efímero de tantas cosas a las que he dado inicio a lo largo de mi existencia, creo que ya va siendo hora de entregarse a la confidencia, cuando no a la confesión... de la inestimable colaboración de mi querida Penélope en la elaboración de esta bitácora impresionista. 20 años de espera dan para mucho y no todo iba a ser tejer y destejer una y otra vez el maldito tapiz... así que Penélope aprovechó para convertirse en una experta en todas estas cuestiones de las llamadas nuevas tecnologías.
Hoy me gustaría que fueran sus ritmos, su pasión y sus presagios los que poblaran estas páginas. Es lo mínimo que puedo hacer para agradecerle tantas cosas. Por ello, lo que sigue, es atribuible a su gusto exquisito:


"His own identity was fading out into a grey impalpable world: the solid world itself, which these dead had one time reared and lived in, was dissolving and dwindling.
A few light taps upon the pane made him turn to the window. It had begun to snow again. He watched sleepily the flakes, silver and dark, falling obliquely against the lamplight. The time had come for him to set out on his journey westward. Yes, the newspapers were right: snow was general all over Ireland. It was falling on every part of the dark central plain, on the treeless hills, falling softly upon the Bog of Allen and, farther westward, softly falling into the dark mutinous Shannon waves. It was falling, too, upon every part of the lonely churchyard on the hill where Michael Furey lay buried. It lay thickly drifted on the crooked crosses and headstones, on the spears of the little gate, on the barren thorns. His soul swooned slowly as he heard the snow falling faintly through the universe and faintly falling, like the descent of their last end, upon all the living and the dead".


Ella misma os deja el enlace a la versión audiovisual por si sois de aquellos a los que os sale una ligera urticaria ante la mera presencia de unas cuantas letras juntas...
http://www.youtube.com/watch?v=z6FGIaWaQxA

...así como el enlace a un artículo en el que se analiza el joyceano concepto de epifanía alrededor del original escrito y la versión fílmica de Huston.
http://fp.chasque.net/~relacion/0604/epifanias.html

Ruleta rusa