Camprodon, un año más tarde, 365 días más cansado. ¿qué hacer ahora que el cuerpo se rebela ante cualquier contratiempo? ¿cómo lidiar con la inquietud, con este malestar sin causa que arrambla con todo, que es a un tiempo temor, urgencia, hartazgo y pereza, ganas de no abrir boca, de taparse ojos y oídos, de enclaustrarse en uno mismo para escurrir la imaginación hasta dejarla con menos caudal que el Ter este verano.
de nuevo las angostas calles empedradas por las que pajareaste echando el lazo a los diversos detalles arquitectónicos -que si esta tribuna, ese balcón de madera, aquel esgrafiado, el recercado de piedra o la cenefa de cerámica vidriada-; curioseando en las tiendas ajenas al tiempo; endulzándote la vida con ametllats, camprodonins o porquets; pasmándote ante la polícroma visión de las fachadas asomadas al Ritort. ¿qué queda una vez llega la certeza de haber exprimido todo el jugo a la vida, cuando cada mañana se anuncia como un combate amañado entre cobardía y temeridad? ¿repantigarse en alguna terraza de la plaza frente al hotel para, cerveza en mano, ver pasar la película de los demás mientras gruñe el perro negro?
el puente medieval y el garabato de las aves, la esclusa, el espeso verdor del valle, las hayas, los plátanos y los castaños de Indias de los paseos, la visión del lienzo celeste tendido sobre la hierba: reconoces los signos de la felicidad aérea, aunque no los sientas tuyos, incapaz de desarmar tu mente para colmarla con el ímpetu sonoro del agua, la luz enamorada de nubes y cimas, la fricción de la memoria sobre la gravilla, el hipnótico vuelo del avión roquero, que ya se eleva, ya desciende en picado bajo el Pont Nou, al albur de las rachas de viento, como incitándote a detener el larvado mecanismo, tu maldita obsesión del si no fuera por...
y al fin, la pregunta para la que no quisieras respuesta: ¿aquel bálsamo que fue la escritura, no será parte del problema? rebañar estas últimas sílabas con el pan del olvido, renunciando a todo aquello que te ha explicado y que ahora solo te atosiga...

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