¿importa algo -a estas alturas- carecer de destino, como globo desligado de los dedos de un niño, a merced de un universo de leyes inexorables en su relatividad, diluirse a diario en remesas de pasajeros con las pupilas sumidas en algún vacío insondable, notas disonantes esparcidas por el pentagrama emborronado de un compositor endiosado y demodé?
¿en qué momento el espejo perdió tu imagen y te abonó a la mera supervivencia? ¿valió la pena renunciar a tus raíces para apropiarte de las de otros? ¿qué sacaste de guardar las ropas de quienes se sumergían en las aguas revueltas? coleccionista de excusas, ¿hasta cuándo te seguirás engañando?
