
Cesación de la cresta, del furor de la ola, aparición de la resaca, el barco ebrio dispuesto para la travesía habitual. Euforia, desconfianza, catatonia. Y la gran pregunta de todos los días: ¿por dónde reaparecerá el escualo infame de la crisis? ¿Por el paro desbocado; por los recortes y las recomendaciones de los autodenominados "expertos"; por otra apropiación más por parte de los bancos de los recursos, la vida, el futuro de todos; por la enésima muestra de brutalidad policial; o tal vez por un nuevo pacto entre Mas y Rajoy modelo "quítame allá esas pajas", con Duran i Lleida de diletante mamporrero?
Inolvidable domingo, áspero como el primer cigarrillo después de una larga y molesta laringitis, y tan inenarrable como esa dilatada primera calada. I quina desfeta! I quines cares les del Majestic! Por un momento, en 20años... se sintieron transportados a otra dimensión, víctimas de otro flamante encantamiento, pero por más que se pellizcaban, la única sangre que salía era la de la barracuda que se creyó profeta, la misma que ha vuelto a esconder la independencia en el cajón de inventos imposibles del profesor Frank de Copenhague, al tiempo que, según todos los indicios, reorienta sus naves hacia Madrid.