domingo, 1 de septiembre de 2013

oniroinstancia

sentado a la manera rocanrolera en una solitaria mesa de picnic asentada en uno de los extremos de aquel claro en medio del bosque,

REFLEXIONABA:

1: sobre la ávida genuflexión que acompaña a las aleves indolencias cotidianas.
2: en su proverbial dificultad para aprender idiomas y en la de sus dos hijas para conciliar el sueño reventándoselo a él.
3: acerca de los nuevos despropósitos económicos anunciados esta semana por el registrador jefe y en el avance hacia las más altas cotas de la miseria hispánica que acarrearán.
4: sobre la irresoluble dicotomía de todos los veranos entre bañador bermuda o marca paquete.
5: cómo no, alrededor de los viejos y manidos tópicos del lugar ameno y del mundo como libro, dejando para más ingrata ocasión los relacionados con el paso del tiempo.

(fue entonces, cuando en un extraño interludio o cuña espacio-vital en la bucólica escena, el protagonista de la presente oniroinstancia se dejó llevar por la recoleta y tranquila emoción del instante, sin ser capaz de esperar a la callada iluminación del escritorio doméstico, lo que le hizo entregarse con pasmado y nada recatado arrobo a la escucha, tacto y lectura de cuantas formas animadas e inanimadas poblaban la espesura de signos, deseos o reflejos. desnudez irremediable del espíritu, lugar en que el predicado se despoja del yo y el núcleo (ajeno ya a centro alguno) accede a la más pura (nula) forma de autoconocimiento cósmico, a la premonición oleosa de la realidad y de su aleteo mítico y desengañado. en una experiencia -según él- solo comparable a la aleatoria exploración en las más reputadas bibliotecas o al fugaz hallazgo de un cuerpo palpitante e interminable deslizándose húmedo y desconocido sábanas abajo).

5 comentarios:

  1. Qué cachondo se me pone a veces, Nadie.

    (Y qué redicho otras...)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y a veces incluso callo. Lamentablemente, pocas, eso sí.

      Eliminar
  2. Lamentablemente.

    (Verborreico que es usted, y tal. Otros dirían, en roman paladino, que no calla ni debajo del agua/ así lo maten)

    (Tendrían harta razón)

    ResponderEliminar
  3. Al menos tenía clara la manera de sentarse: No es mal punto de partida.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No se crea, estuve probando otras maneras: haciendo el pino, a horcajadas, "alla diavola", "a la meunière", pero lo único que conseguía es que me hirviera la sangre. Un cordial saludo. Me paso por su bitácora en un momento.

      Eliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...