como si toda la luz del orbe
se agolpara
en el lento estilete ingrávido
del hilo de una araña;
como si, súbitamente,
los sarmientos del viento
atizaran caminos
sobre los campos sedientos.
no pretendas -ni aceptes-
explicación alguna.
el verano se retiró en silencio,
como la magia, tu sumisión o mi cólera.
al rayar el día, pájaros de alas de lluvia
se dieron cita
en el puente del bajel de sombra
que se hundía otoñal
en el brocal de la melancolía...
Nadie, cada día escribe mejor. Seguro que si su hija pequeña pudiera leerle le diría: "papa, m'encanta molt!".
ResponderEliminarGracias por su comentario, que también "m'encanta molt". Aun así, más allá del siempre discutible tema de la calidad, sigo pensando que son las imágenes, las situaciones y las palabras las que escogen al escritor y no al revés. En mi caso, esta vez fue un instante de una calurosa tarde en el claustro de Sant Jeroni de la Murtra, un trayecto en metro hacia un cursillo de formación sindical dos meses más tarde, y un Cariñena que salió mejor de lo esperado, y que, con seguridad, lo amalgamó todo con insólita libertad. Un cordial saludo.
EliminarYa es otoño en 20 años no es nada!
ResponderEliminarMi juicio al respecto no es que valga mucho pero también yo creo que le ha salido un buen poema.
Cordial saludo
Gracias también por su comentario. En cuanto al otoño, me da que en este blog nunca abandonamos del todo esta estación. Un cordial saludo.
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