sábado, 4 de febrero de 2023

random

Imagen cortesía de Alma Estela M.-M.
como quien se disloca el ego en lucha con el lienzo del alba, en revuelo de pigmentos, texturas, pájaros electromagnéticos, preso de un frenesí metempsicótico, por el que retuerce la realidad para extraer su veneno.

como quien penetra la prosa de los cuerpos con teatral insolencia y, tras imprevisto giro argumental, encuentra en el sexo apócrifo y la repostería su valor añadido. "al menos no me convertí en una oficina con patas", replica a su silueta, mientras hornea soliloquios en el obrador del ocaso.

como quien, a media emisión de 2001 (¿o era?), intenta colmar la curiosidad cinéfila de la pequeña noctámbula con la misma fe que quien se aplica en resolver el enigma del calcetín desaparecido en cada colada. cocida de insecticida, una mosca kamikaze se precipita sobre el tiramisú de la típica pareja que, sin temas de conversación, cena fuera para poner de vuelta y media a los demás comensales. (y en la agenda sin futuro de mañana: la RCP del café matutino, la infancia como eterno retorno y el culto al querido trauma y los chamanes de la discrepancia. devenida espectáculo para todos los públicos, la Historia despliega sus escuadrones en horario de máxima audiencia).

por lo demás, carroñero y rapaz, el algoritmo juega sus cartas, huroneando en la basura de nuestras filias y fobias, a la espera del instante propicio para hacerse con la 🗝 de las preguntas, la creachñm, la qhrz y los okzbdqdr ocultos.

2 comentarios:

  1. Me quedo con la impresión de que el impoema ha sido escrito por un algoritmo con sentido del humor, al que le gusta reírse de sí mismo, y que le conoce bien. Un saludo cordial.

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    1. ¡Ja, ja, ja! Una vez más touché, amigo Gatopando. Le confieso que, después de una conversación con un compañero de trabajo y la lectura de algún artículo en prensa, la primera intención fue dejar el impoema -y de paso, el vacío creativo- en manos de la inteligencia artificial, aunque al poco tiempo me pareció más interesante -y divertido- el camino inverso, el de meterse en la piel de HAL haciendo la faena. Un cordial saludo.

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