lunes, 21 de abril de 2014

"De cómo Juan Ramón Jiménez predijo la llegada de Gabo", por Noemí Montetes-Mairal y Laburta

En abril de 1946 Juan Ramón Jiménez publicó un muy extenso artículo: “El modernismo poético en España y en Hispanoamérica”. No era la primera vez que el poeta de Moguer reflexionaba acerca de esa cuestión, ni sería la última. De hecho, el tema le obsesionaba hasta el punto de que a menudo utilizaba cualquier subterfugio para colarlo de rondón en cartas, conferencias y todo tipo de escritos que abordasen otros aspectos, no digamos ya cuando desde el principio indicaba que ese iba a ser el argumento central de su ensayo: en ese caso los textos solían ser aún más extensos, prolijos, personales –lo cual no implicaba que no fuesen rigurosos- apasionados y muy intuitivos.

Así fue él siempre en sus escritos críticos: subjetivo, en ocasiones excesivamente arbitrario, pero muy a menudo, también, tremendamente acertado, de una deslumbrante lucidez.

Tal es el caso del artículo que nos ocupa.

sábado, 12 de abril de 2014

oniroazul

Back Door Man In Blue,
by Jack Lingualunga
este calor opaco que se confunde con mi sangre,
que me vacía por dentro, me consume...

con las primeras luces del alba, tras la persiana, cinco grados más allá de la realidad, volvían a chirriar sobre las callejas las ruedas de los esponsales laborales de todos los días. encendió la luz y el azul amoratado del sueño se abrió en jirones cuando extendió la espuma de afeitar sobre su rostro astillado. con azarosa precisión geométrica deslizaba la maquinilla de arriba abajo, a izquierda y derecha, en un maquinal juego rectangular que alcanzó su clímax una vez narciso aceptó que hacía días que era otro el que tercamente reflejaba el minúsculo espejo de su memoria...

viernes, 11 de abril de 2014

oniroverde (work in progress)

Venusen mendia, por Jack Lingualunga
encontró abril entre los papeles, mil esquinas más frágil que diciembre huraño y grisáceo. un inoportuno espasmo, seguido de una arcada incontenible, atenazó su ánimo. meses atrás se había presentido dardo, y había garabateado el horizonte con el vuelo de tiza de su sexo incandescente. pero ahora, con la vuelta de la primavera y su promesa de luz a perpetuidad, se le había revelado sin indulgencia el mellado filo de su existencia.

se lio otro cigarrillo con dejo a definitivo, dio un par de caladas y dejó caer con premeditado desdén las migas del desayuno al suelo. amasijo de hebras, dedos y sueño, 
abandonó todo señuelo de voluntad a la mañanacomo una marioneta al fin libre de sus hilos, pero también de su única razón para alejarse de sí escaleras abajo.


Y qué mejor, en este viernes insultantemente primaveral, que ha sorprendido a Nadie extenuado en su camastro con algunas décimas de fiebre, que homenajearle (en una nueva edición de nuestra intermitente sección ALGO MÁS QUE RUIDO) con un vídeo del tema de Polanski y el Ardor "Las venas de mi amigo están ardiendo", perteneciente a una actuación en la sala Rock-Ola de octubre de 1982. Con ello, además, saldamos nuestra particular deuda con esta banda, una de los que junto a Derribos Arias más llamara nuestra atención en aquellos años urgentes y febriles, por su increíble energía -sobre todo en el directo- y la originalidad de su propuesta, basada en el desparpajo de unas letras elípticas, irónicas, provocativas, y en un ritmo electrizante, de cuyo convulso oleaje emergían una y otra vez con obsesiva obstinación los fraseos del saxo, desquiciado contrapunto a la áspera y magullada voz del frontman y compositor Víctor M. Vázquez. 

sábado, 5 de abril de 2014

Al alba


La luz de la aurora lleva 
semilleros de nostalgias 
y la tristeza sin ojos 
de la médula del alma.
("Alba", Federico García Lorca, frag.)