sábado, 18 de junio de 2022

consumación

la visión del llano desde la cima del puerto. bajo la cúpula azul, el oro reseco de los campos de centeno, que no conocen de la sombra ni de tantos otros artificios de la ilusión. solo estamos de paso, por tierras y pueblos forjados en la adversidad y la porfía, en los que se nace para romper con el propio destino, mientras germina en el hatillo la memoria de una infancia sublimada.

soy incapaz de descifrar este paisaje, su silencio de águila en vuelo circular. la suya es una intimidad insondable, que desaira el azar imperturbable de la marea, la fronda del hayedo en pos de las nubes, el envite con que la sensualidad reta a la consumación.

al poner el pie en tierra, siento esa asfixia que abrasa voluntades y anhelos.

jueves, 9 de junio de 2022

la vida lenta

la vida és un somni envoltat de malsons.

febrícula, carraspera, sequedad bucal, congestión nasalsopor... y La vida lenta, de Josep Pla, que retomo con interés redoblado. dos horas desde el positivo en el test de antígenos y la baja para cuatro días, una tomadura de pelo. rueda pendiente abajo la tarde de un jueves de piel cenicienta. cena frugal, tan solo un bocado antes de adentrarme en la bocacalle del sueño.

viernes. noche intranquila, con pesadillas vívidas que, aunque exentas de angustia, me obligan a hidratarme como nunca. una vez levantado, maldigo el inesperado corte en el suministro del agua. mientras me sirvo el desayuno, hoy extrañamente desabrido -el zumo de naranja, una traición-, el martillo mecánico rompe la mañanaflojedad muscular y mental. sin ganas de nada, subo a la mansarda y me desplomo sobre el sillón. a través del tragaluz, contemplo el cielo claro, fraternal, irresistible, y resoplo. ¿de dónde surgen las fuerzas para afrontar el diario consumirse en la nada? entorpecido para una mínima representación mental de los paisajes, personajes y adjetivos ofrecidos por Pla, cierro el libro y pergeño en el móvil unas notas sueltas, el diario de un don nadie más reventado que enfermo.