viernes, 11 de agosto de 2017

vencejos

primer vuelo del año de los vencejos frente al ventanal de la galería, súbitamente abortado por las nubes grises...

participas del hallazgo a la pequeña y la dejas contemplando el cielo con embeleso. te emociona comprobar que también ella ha estado esperando su alígero vuelo, que un anhelo interrogante entre el candor y la poesía se manifiesta en su mirada. vuelves a la cocina y, mientras dejas correr el agua sobre los platos, te felicitas porque tras un invierno de pesadilla, has vuelto a
recuperar el sueño, y junto a esa recién estrenada armonía, ha reaparecido el deseo de volar bien alto, tal vez hacia esa gruta imaginaria de donde parten los vencejos año tras año.